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martes, 16 de diciembre de 2008

BATISCAFO KATIUSKAS

http://es.youtube.com/watch?v=u4gEyvHKRfM

BATISCAFO KATIUSKAS - ANTÒNIA FONT

Batiscafo monoplaça
els teus focus a s’abisme
de ses aigües insondables
només tú les averigües.
Batiscafo socialista
redactant informe tràgic
camarada maquinista
a institut oceanogràfic.
Batiscafo solitari
duus un routing planetari.

Ratlles de sol travessen
blaus marins
ses algues tornen verdes
i brillen ses estrelles
que ja s’ha fet de nit
i es plancton s’il.lumina
i canten ses balenes
a trenta-mil quilòmetres d’aquí

Ratlles de sol atravessen
blaus marins
ses algues tornen verdes
i brillen ses estrelles
que ja s’ha fet de nit
i es plancton s’il.lumina
i canten ses sirenes
aproximadament per no existir.

Batiscafo socialista
redactant informe tràgic
catedràtic Ilipuskas
a institut oceanogràfic.
Batiscafo Katiuskas
fas un atlas visionari.

Ratlles de sol travessen (…)


Aquí una de las mejores canciones del año y una de las letras más bonitas que habré escuchado nunca. Es la canción que da nombre al último disco de Antònia Font, uno de los pocos grupos que vale la pena seguir en la sobrevalorada escena independiente ibérica.

Y aquí, la traducción.

Batiscafo monoplaza
tus focos en el abismo
de las aguas insondables
sólo tú las averiguas.
Batiscafo socialista
redactando informe trágico
camarada maquinista
a instituto oceanográfico
Batiscafo solitario
llevas un routing planetario.

Rayos de sol atraviesan
azules marinos
las algas vuelven verdes
y brillan las estrellas
que ya se ha hecho de noche
y el plancton se ilumina
y cantan las ballenas
a treinta mil kilómetros de aquí.

Rayos de sol atraviesan
azules marinos
las algas vuelven verdes
y brillan las estrellas
que ya se ha hecho de noche
y el plancton se ilumina
y cantan las sirenas
aproximadamente por no existir.

Batiscafo socialista
redactando informe trágico
catedrático Ilipuskas
a instituto oceanográfico
Batiscafo Katiuskas
haces un atlas visionario.

Rayos de sol…

MARINALEDA


El poder no es neutro

En una sociedad dividida en clases sociales, en ricos y en pobres, en explotadores y explotados creer que el poder es neutro es una tremenda ingenuidad y por eso cuando en el año 79 nos presentamos a las elecciones municipales pensamos que teníamos que dar a lugar un poder de clase, un poder que se comprometiera hasta las ultimas consecuencias con los trabajadores con los que menos tenían, con los que le habían robado hasta la palabra.

Por tanto nos dimos cuenta que teníamos que poner de pie un poder contra el poder, UN CONTRAPODER que supiera oponerse a los muchos poderes que tenía la burguesía y que desgraciadamente sigue teniendo en la lucha por alcanzar los derechos que a los jornaleros siempre se nos habían negado.

Pusimos en marcha un poder municipal que fuera a ocupar tierra con los jornaleros, que reclamara viviendas o que se enfrentara a la Unión Europea (UE) cuando dictaba normas que favorecían a la burguesía terrateniente pero que dejaban a los parados del mundo rural convertidos en auténtico desperdicios sociales.

También teníamos que enfrentarnos al gobierno central o a la Junta de Andalucía cada vez que nos negaban derechos elementales o nos ponían para callarnos la boca limosnas y mentiras como único sustento en nuestras vidas.

Por eso que nuestro ayuntamiento ha sido una herramienta política de primera magnitud a la hora de luchar por la tierra y a la hora de conseguirla. Por eso que no nos diera miedo construir viviendas, tantas cuanto fueran necesarias para que los obreros y los hijos de los obreros tuvieran asegurado un techo y por eso que ahora tampoco nos de miedo tener como objetivo el pleno empleo que es justo lo contrario de lo que tiene en mente el imperialismo para esta zona del planeta.

Y porque sabíamos que el poder no era neutro nos dimos cuenta que necesitábamos de la gente para que tuviera la fuerza necesaria ese poder frente al inmenso poder de la burguesía representado por el Estado, por los grandes terratenientes o la Unión Europea.


http://www.marinaleda.com/

sábado, 13 de diciembre de 2008

ALI SHARIATI

A nivel conceptual, el problema se plantea en dos dimensiones básicas: la traducción y las referencias culturales y de civilización. La cuestión de la traducción, que podría parecernos menor en otro contexto, es importante cuando los términos que se deben utilizar no sólo tienen campos semánticos no totalmente coincidentes con el de su traducción, sino que además se le añade la dificultad que plantea la lengua árabe y su sistema de formación de palabras-significados, a partir de raíces madre, que hace que los campos semánticos de estos términos están relacionados. Un ejemplo de este problema lo tenemos en una palabra muy usada por los media occidentales: yihad, que proviene de la raíz y-h-d que significa esfuerzo y que también ha generado el término iytihad, que normalmente se traduce como “interpretación” y también como “elaboración de un dictamen por estudio de fuentes” [4] . Yihad significa mucho más que “guerra santa”; es el esfuerzo que se hace para la difusión y defensa del Islam dentro y fuera de la comunidad de creyentes, y también es el esfuerzo para la mejora personal dentro de la religión, etc [5] . Se puede ver, pues, que traducir yihad sólo por “guerra santa” supone una desfiguración del significado, de la misma forma que también se debe incluir en este campo abierto de la y-h-d y verla como el esfuerzo interpretativo de la Sharia (ley islámica) para un mejor cumplimiento y adecuación. Es por este problema de traducción que la mayoría de autores utilizan normalmente la transcripción de los términos árabes y no su traducción. En mi caso, para facilitar la lectura, utilizaré tanto la transcripción como la traducción, pero se debe tener en cuenta que la referencia es el campo semántico del término árabe y no el de su traducción.
El problema de la aproximación a otra cultura y civilización es demasiado amplio para tratarlo aquí. Edward Said y Hichem Djaït han publicado dos grandes estudios sobre este tema y han analizado cómo distintas corrientes de pensamiento europeas se han acercado al Islam [6] . Es importante tener en cuenta que partimos de nuestra propia cultura y que los conceptos que usamos como referentes no se pueden trasladar directamente al análisis de una civilización diferente. Esto es más importante todavía cuando tratamos el Islam y el islamismo, pues es fácil aplicar conceptos del Cristianismo que no tienen paralelo en el mundo musulmán: por ejemplo, las referencias continúas al “fundamentalismo” o al “integrismo” para definir un fenómeno que no es comparable a estos movimientos que pertenecen al mundo cristiano. Actualmente, la mayoría de los autores prefieren hablar de “islamismo” o “Islam político” para huir de la terminología cristiana que se presta a confusión.
Este problema no se plantea solamente entre los intelectuales occidentales, sino que también puede afectar a los pensadores orientales que se han educado en la civilización de Occidente y que han adoptado su marco referencial, provocando con ello que el diálogo con los intelectuales “orientales” sea muy difícil, incluso entre los progresistas. Ali Shariati, seguramente el máximo exponente del islamismo progresista, refiriéndose a los intelectuales progresistas occidentales y occidentalizados, decía: “Debemos, como escritores y pensadores, girarnos hacia los que tienen preocupaciones parecidas a las nuestras; una historia, una situación, un destino paralelo al nuestro. En vez de Brecht, deberíamos conocer a Kateb Yasin, en vez de Jean-Paul Sartre, Omar Mowlud [...]. Conociéndoles, nos reconoceríamos, mientras que al acercarnos a los intelectuales occidentales nos alejamos de nosotros mismos y más aún al comprenderlos”, y añade. “[...] hacen al intelectual oriental ultrasensible –de hecho, sensiblería y no sensibilidad– a las cuestiones que se plantean en Europa, a las doctrinas muy progresistas en voga en Occidente y no en Oriente, alejan al pueblo y al intelectual oriental de sus propias realidades, de sus responsabilidades concretas; y, finalmente, a pesar de creer sinceramente servir e instruir, se convierten en factores de decadencia y de engaño”. Es necesario señalar que Shariati, en París a principios de los años sesenta, tuvo un contacto directo con la intelectualidad europea que en muchos aspectos se refleja en su obra, hasta el punto de que se ha hablado de él como del teórico marxista del islamismo, pero sus referentes son claramente islámicos.