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viernes, 25 de marzo de 2011

Curriculum Vitae



Me llamo Farah Azcona pero a los niños a los que he criado les gusta llamarme Tía, que es un nombre que me pusieron en Brasil porque decían que me parecía a un espíritu de una vieja negra de sus antepasados. Ahora me identifico con Farah, la intrépida mujer de mis cuentos, una vez emprendido el camino del Feminismo Islámico, pero sigo alojando en mi más profundo interior a Jesús, el niño al que le gustaba bailar.

Escribí artículos de opinión en un periódico local, de los que salieron dos volúmenes recopilatorios por los que no gano más que enemigos y miseria económica, aunque mucho prestigio entre los desharrapados, inadaptados, personal llamado de izquierdas y demás faranduleros. Ahora he escrito un libro de cuentos, breves algunos y otros no tan breves, y espero publicarlos para quitarme el sanbenito de las noticias, la prensa escrita y la cochambrosa ciudad de provincias en la que vivo.

Nací en el norte de África, aunque muy poca gente reconozca que Canarias es el Magreb, y siento que mi espiritu ha tomado fragmentos de los tres continentes que rodean las islas.

Hablo cinco idiomas, traduzco, para mis propios fines ante mi negativa de traducir árabe para el Estado español, y vivo intensamente las cinco culturas que los complementan.

La gente suele decirme "señora siéntese, señora pase, señora ¿es usted la que llamó?" etc. pero ya he optado por no dar explicaciones, lo que me ha costado la separación de mi última pareja que no podía aceptarme tan plena y rebosante de sexualidades varias. No sé que identidad tengo y me he acostumbrado a que la mía privada sea andrógina. Lo que los demás piensen de mi no suele importarme mucho.

Me gusta la comida de todo el planeta, el perfume de las flores, plantas y también el de "Chanel". Me encanta la ropa inventada, reciclada y con toques del pasado histórico, cuando no el atuendo árabe clásico, sea masculino o femenino. Me encanta llevar bolsos y mis zapatos no suelen ser muy masculinos ya que mi pie es muy pequeño y no fabrican calzado de hombre tan pequeño... Me gusta usar velo islámico, sea masculino o femenino, insisto, para protegerme de las miradas desagradables y de las actitudes hostiles.

El próximo año me gustaría viajar a Mali con una amiga, cuando acabe la estación de las lluvias en África, y encontrar una nueva fuente de inspiración económica que me saque del agujero europeo al que me veo abocada...

1 comentario:

  1. lindo lindo
    lindo lindo
    me llama eso del feminismo islámico, o más bien, adoro a las feministas musulmanas con las que me cruzo, me encanta, me encanta. la sexualidad andrógina es como mi cuerpo cuando se parece a una anguila, taka taapui... espero qe logres encontrar un buen marido feminista y dinero para mantenerlo contento. ciao!

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