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martes, 8 de septiembre de 2015

"VIENTRES LIBRES"



Fue durante los cinco siglos de esclavitud atlántica llevada a cabo por España, que se fue acuñando este título. Lo fue ante el agravio que recibieron las mujeres africanas esclavizadas, siempre en menor medida que los hombres y aproximadamente un 28% en el mayor de los casos, “mandadas a ganar” o “ganaderas”, esclavizadas en plantaciones o al servicio de la prostitución, cuando no en los tres casos simultáneamente.

El resultado de la negativa de los Tratantes de Esclavos españoles, negreros, a que, siguiendo indicaciones de la Corona y otros Estamentos, los esclavos se casaran y tuvieran descendencia, fue este desequilibrio, entre el número de mujeres traficadas y convertidas en esclavas en América colonial española con respecto al número de hombres esclavizados, usados como mano de obra de desecho y remplazo, tal y como figura en los documentos sobre la Trata, que figuran gracias a la obligación de “asentar” el número de esclavos a fin de que la Corona cobrase un impuesto por cada “cabeza” esclavizada.

Fueron variados los reclamos sobre el fruto del matrimonio, prostitución o violación por el Amo con las esclavas, desde la Iglesia hasta recomendaciones hechas por Emperadores y Reyes españoles durante los cinco siglos de Trata esclavista en nuestro país. Los anhelos humanitarios de algunos sacerdotes y obispos, por razones morales, acabaron confinados en Roma, bajo la custodia de una Iglesia que poseía y traficaba, comprando y vendiendo, esclavos.

Durante “El largo discurrir de la Abolición (1865-1886)*1 se discutió primero que nada la “Libertad” del fruto de los vientres esclavos, batalla que se dio en llamar de los “Vientres Libres”, que fue defendida por los Abolicionistas españoles. Durante las Cortes de Cádiz, Amadeo de Saboya y los periodos anteriores a estos dos episodios de la política española moderna, se abre el debate con suerte desigual, con el mismo resultado negativo para las mujeres africanas esclavizadas y sus hijos.

Se desprende de tal situación, que se prolongó por largos años, que el hijo de una esclava era Libre mientras su madre no lo era. Pasemos de largo por los cuatrocientos cincuenta años anteriores en los que no se tuvo tal consideración con los hijos de las esclavas africanas, fruto de su matrimonio con otro esclavo, de la violación de amos, o de su dedicación a la prostitución.

 Y nacieron los primeros africanos libres en América española, hijos de “Vientres Libres”, después de que los anteriores fuesen vendidos, junto a sus madres o por separado, y hablemos de los “Vientres subrogados”, situación que nos viene importada de Estados Unidos, que fue el país que más trabajó en la Abolición de la Esclavitud, al tiempo que se lucraba como ninguno de los residuos de esta.

Del uso de otra mujer para gestar al hijo de una pareja, del género que sea, estéril o fértil, o de un hombre o una mujer solteros, se viene a considerar esta nueva suerte de “Trata de Vientres”, en pleno siglo XXI.

Deberemos considerar el estudio de la Trata esclavista colonial como punto de referencia desde el punto de vista económico, ya que esta es la primera situación, según analiza Marx, en la que se usa “mano de obra esclava para generar un flujo económico constante” mediante la puesta en el mercado del producto elaborado por esclavos, como la misma Trata en sí, dado que se lucra el colonizador europeo con la venta de “armazones” de negros, como ellos denominaban a cada expedición esclavista hacia América.

Pretenden hacernos creer que una madre prestará su vientre mediante una transacción económica, para gestar un hijo ajeno, sin que esto acarree consecuencias. La primera es la Libertad de las mujeres abocadas a tal comercio por escasez de recursos económicos. La segunda es la Trata de Vientres que realizarán de legislarse, como ya se ha hecho en Estados Unidos, en nuestro país las personas que “deseen contratar estos servicios”, como si fuera alguien que viene a limpiarte la casa, te aparca el coche cuando vas a un refinado Club, o atiende tu teléfono en tu despacho, para que puedas dedicarte a tareas más sofisticadas.

De esta suerte, continúa el Capitalismo usando seres humanos para generar beneficios económicos o bienes, tal es un bebé subrogado. No se arredra ante lo inhumano de la Esclavitud de africanos en la América Colonial, de lo cual han pasado apenas ciento cincuenta años, para inaugurar un nuevo formato, la Trata de Vientres, exclusivamente femenina, de insospechadas consecuencias y que abrirá un brecha abismal entre las mujeres pobres y el resto de humanos que deseen “Subrogar sus vientres”.

*1 "LA ESCLAVITUD DE LAS ESPAÑAS. UN LAZO TRASATLÁNTICO." José A. Piqueras, Editorial "Catarata", pag. 234

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